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Vuelve al camino, hazlo simple

A lo largo de nuestra carrera como jugadores de poker vamos a sentirnos inevitablemente perdidos en algunos momentos. Y es que "perderse, también es camino" y como diría el bueno de Jules en Pulp Fiction:

«Ezequiel, 25-17: El camino del hombre recto está por todos lados rodeado por la avaricia de los egoístas y la tiranía de los hombres malos. Bendito sea aquel pastor que, en nombre de la caridad y de la buena voluntad, saque a los débiles del Valle de la Oscuridad..»

Bueno, sin fliparnos y desde la mayor humildad posible, este artículo va a intentar ayudarnos a volver al camino cuando las cosas vienen mal dadas y parece que la oscuridad no va a desaparecer nunca.

Cuando nos sentimos así, es seguro que hemos perdido el foco. Tranquilo, es normal, el poker es un juego complejo en el que nuestros resultados no siempre están ligados a nuestro juego, y eso puede generar confusión.

Como digo, sin ninguna intención de escribir una única verdad universal si no de compartir enfoques y debatir sobre ellos, estas líneas son un pequeño recopilatorio de ideas potentes que me han ayudado a nivel personal en los momentos más difíciles.

Si lo pensamos fríamente, nuestro enfoque como jugadores de poker es sencillo. Solo tenemos impacto en aquellos objetivos que están en nuestra mano. Por tanto, es importante alejarse del ruido el circo alrededor del juego, al menos, durante nuestro proceso de aprendizaje.

Todos caemos de manera consciente o inconsciente en comparaciones. Si lo analizas, es negativo compararse en general. Si nos centramos en el poker, el tema toma tintes absurdos ya que el tiempo en el poker no es "real". Por ejemplo, imaginemos dos jugadores. El jugador 1 ha metido un volumen de 50.000 manos en un mes, mientras que el jugador 2 ha jugado 10.000 manos. El volumen del jugador 1 en un mes equivale al del jugador 2 en cinco meses.

Al igual que sucede en el estudio, al ser alumnos de una escuela podemos caer en comparaciones con nuestros compañeros o con aquellos que lograron sus objetivos en un tiempo menor al nuestro, sintiéndonos inferiores o superiores en función de nuestra posición.

Realmente no sabemos el esfuerzo, ni la dedicación que cada jugador pone individualmente en su carrera.

Si lo pensamos, cuando nos comparamos podemos hacerlo en dos direcciones, hacia arriba o hacia abajo. Mirar hacia abajo no resulta positivo a medio y largo plazo. Es evidente que en un momento de bajón puede reconfortar mirar a gente que consideramos peor que nosotros para sentirnos mejor…cutre, pero humano. Tenemos que ser conscientes de que hacerlo no nos aporta nada positivo ni productivo como tal.

Al igual que sucede cuando miramos hacia arriba. En este caso nos sentimos frustrados, especialmente si no sabemos controlar ese sentimiento. Es interesante tener "referentes" pero a su vez es limitante tener pensamientos del tipo "yo nunca seré como x…".

Realmente es más inteligente centrarse en uno mismo y marcarse objetivos personales que podamos cumplir. Además, resulta gratificante cuando los logramos tras esforzarnos.

Ser competitivo no implica compararse como tal. Cuando uno es competitivo con uno mismo y mira de forma "sana" a los demás puede tomar ejemplo de aquellos que están haciendo las cosas mejor que nosotros y podemos aprender de ellos, en vez de envidiarles.

La rivalidad es un aspecto intrínseco del deporte. Los mejores deportistas son capaces de saber disfrutar de la competencia y que esta no les suponga sufrimiento. Es decir, podemos competir con nosotros mismos y cooperar con el resto para progresar más rápido.

Al abandonar la necesidad de compararse con el resto, dejamos de mirar fuera para mirar dentro de nosotros mismos, que como hemos dicho, es el único campo en el que podemos tomar acción real.

Este cambio de enfoque puede resultar muy positivo ya que a partir de ese momento empezamos a conocernos y valorar nuestros puntos fuertes, al igual que descubrimos nuestros puntos débiles a mejorar.

Si eres un jugador de poker que gana a 3bb/100 y estás en un proceso de aprendizaje, puedes partir desde ti mismo para tratar de mejorar tu winrate. Si mirar a un compañero que gana a 10bb/100 te va a generar infelicidad y frustración, no lo hagas. Si va a motivarte, adelante, pero ten en cuenta que para pasar de tu winrate al suyo, el foco de tu atención debe centrarse en tu propio juego.

Por tanto, una vez que el foco de acción está en nosotros, podemos preguntarnos, qué puedo hacer yo como jugador para mejorar mis habilidades y progresar. Bueno, seguro que a bote pronto se te ocurren un montón de ideas. Por si acaso, aquí te dejo seis sencillos puntos de acción que te ayudarán a volver al camino y enfocarte en tu juego, tanto en tu faceta como jugador, como en la de alumno.

1) Juega todo lo que puedas en tu nivel. Practicar es una de las mejores maneras de mejorar tus habilidades en las mesas.

2) Filtra las lecciones en función de los spots más importantes para tu juego. Descubre tus fallos más importantes y trabaja en ellos.

3) Estudia todo el tiempo que sea posible, da el máximo de tí mismo. No estudies intentando tomar notas de absolutamente cada pequeño detalle, intenta relajarte, disfrutar del aprendizaje. Al final de la clase o la sesión de estudio apunta una o dos conclusiones sencillas y aplícalas en tu juego. Vuelve a ver la clase para afianzar conceptos, no tengas prisa por llegar al máximo, sino por asentar las ideas, en el poker los spots se repiten constantemente.

4) Céntrate en jugar el juego que conoces, no cambies de un día para otro tu estilo de juego hasta que no logres comprender realmente las nuevas líneas recién adquiridas. En el poker ganamos dinero cuando somos mejores que nuestros rivales, así que simplemente intenta batir a tú oponente, tú objetivo es ser algo más inteligente que ellos.

A veces es difícil aplicar conceptos que no tenemos claros in game, pero si que podemos ir implementando poco a poco los skills que hemos adquirido fuera de las mesas.

5) Juega concentrado, presta atención. Como desgranamos en el artículo anterior, "El arte de prestar atención al detalle".

6) Después de ver muchas clases, trabajar tu juego y meter un volumen importante de manos, todas las pequeñas piezas de tu puzzle mental encajarán creando una imagen más precisa del juego.

Los partidos se ganan en detalles y las grandes competiciones "partido a partido". En el poker sucede igual, podemos ir paso a paso disfrutando del camino y confiando en nosotros mismos y en el proceso. No tengas miedo y pon el foco en lo importante y tanto los partidos, como los campeonatos llegarán inevitablemente.

"Aprende a ganar, cuando la vida te deje, aprende a creer que todo puede arreglarse, con algo de fe, todo puede conseguirse… aprende a perder, pero jamás a rendirte"

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