Siempre me ha parecido fascinante Rafael Nadal, y un día, por casualidades de la vida, di con unos artículos de su tío Toni en Elpais.com, los cuales recomiendo leer a todo el mundo, os guste el tenis o no. Digo por casualidades de la vida porque suelo leer Elmundo.es, pero tampoco vamos a entrar a debatir qué periódicos lee cada uno. Si algún día Toni lee este artículo espero que me permita el haberle copiado el título de su Ted Talk, la cual también recomiendo ver -en Youtube la tenéis-, aunque dudo que por casualidades de la vida él llegue al mío.

Yendo al grano: el amigo Toni hacía especial hincapié en que le parecía sorprendente, que pese a la cantidad y calidad de medios que nos aporta la evolución, el tenis siguiesen dominándolo los viejeles. Y digo viejeles con todo el cariño del mundo, porque a ver quién tiene narices de llamar viejo a Nadal, Federer, Djokovic o Murray -este último un poco más desaparecido.

Si hay más información, más tecnología, más conocimiento general, recuperaciones, fisioterapeutas, nutricionistas y un largo etc, por qué narices no hay chavales de 25 años dominando el circuito. Tienes medios para analizar leaks al instante, para saber con qué ángulo golpeas la pelota, qué comida hace que tu cuerpo en vez de estar al 90% esté al 100%, qué raqueta hace que te corra más la derecha y hasta qué zapatillas usar para llegar 50ms antes a la bola ¿Por qué no han salido 50 Nadales, 50 Federers y 50 Djokovics? Bien es cierto que en el deporte físico el talento natural -genético- es importante de narices, pero en todo en la vida, y en el poker no iba a ser menos, el esfuerzo es una parte increiblemente importante.

A día de hoy tenéis 300 solvers distintos, desde el Monker, pasando por el PIO, empezando por el Cardrunners y llegando al Simplepostflop y 4234 más que ni siquiera conozco. Hay 342234 escuelas, 324234 tablas, 34234 vídeos, contenido gratuito y contenido de pago, 3424234 profesores y una cantidad de medios e información que cuando yo empecé en esto ni te podías imaginar. Si tenemos más medios que hace 10 años, si ha evolucionado a pasos agigantados y las mesas son más duras, ¿por qué sigue habiendo tanto profesional, el ecosistema no explota y entran regulares cada dos por tres a todos los niveles?

Y tras reflexionar -aunque tampoco mucho- llegué a la conclusión de que como dice Toni, el esfuerzo es jodidamente importante. Pero no solo en el tenis ni en el poker, en todo en la vida. Cuanto más competitivo sea el mundillo en el que estemos metidos, más importante va a ser esforzarse y más recompensa vas a tener. La diferencia es que en el poker, con relativo poco esfuerzo, tienes una recompensa con la que mucha gente se conforma.

En la escuela, desde mi antigua Spincrushers a Mentopoker, hemos coacheado a más de 100 personas. Algunos han dejado el poker, otros han subido 1 stake, otros han subido 2 y otros coachean conmigo ahora porque creo que tienen un nivel teórico y en la práctica envidiable -como mi amigo Miguel-. Si el material es el mismo, la calidad de la enseñanza es la misma, y las horas dedicadas a todos son exactamente las mismas, ¿cuál es la diferencia?

Que el jugador que se esfuerza, intenta profesionalizar el juego lo máximo posible y dedica la mayor cantidad posible de horas en estudiar e interiorizar los conceptos, acaba triunfando.

Esfuérzate llevando una rutina de estudio/grinding.

Esfuérzate revisando la base de datos, tu HUD, analizar por qué tienes un ISO del 27% cuando la media es del 35% y te estás quedando corto.

Esfuérzate preguntando -que también es importante- y apuntando las cosas importantes.

Siempre he creído que el talento es importante en todo, pero la capacidad de esforzarse es una virtud de la que muchos carecemos (o carecen, según se mire) y a largo plazo es lo que te hará triunfar en lo que sea que quieras dedicar tu tiempo, ya sea el poker, el tenis, la lucha libre o el parchís. Y en nuestro caso, el poker, el esfuerzo tiene un valor incalculable y para muchos, por desgracia, no tiene ni valor.